Me voy mañana si quieren, pero no destruyan mis hueas
Con la niña al hombro y el mayor al costado derecho
Todos con palos y cacerolas, la hija chica llora, la madre la consuela
Los pacos se avalanzan sobre el inestable tejado
Armados con palos y escudos
Eran unos diez contra unos cuatro, incluidos los niños
Resisten y pelean pero más puede la autoridad
El padre cae techo abajo, se lleva a dos consigo
La amdre arranca con los niños, los deja con una amiga
La pareja sube en carros policiales separados
Todos miran, todo es caos
Algunos optan por quemar sus casas, otros por destruirlas ellos mismos
Los vecinos corren con años de recuerdos, años de cosas propias
A la autoridad no le importa la autonomia
Solo lo ilegal que es vivir aquí
El alcalde es el mafioso que manda a su perra en servicio
Y toda la historia se queda en una crónica policial